Los representantes de todos los partidos del Ayuntamiento de Premià de Mar se concentraron ayer en la estación de Renfe del municipio. El objetivo era denunciar de forma conjunta el estado en el que se encuentran las instalaciones.
Según trasladaron, la estación presenta un deterioro importante. El hecho de estar situada justo al lado del mar ha afectado mucho a su estructura con el paso del tiempo.
La situación ha llegado hasta el punto de que se han desprendido partes de la propia estación. Es uno de los aspectos que más preocupación genera sobre el estado del edificio.
Los representantes municipales recordaron que, desde hace dos años, se les había prometido que se invertirían 600.000 euros en la estación. Sin embargo, según denuncian, esa inversión no ha llegado a materializarse.
No se trata, además, de una reclamación nueva. Ya en 2013 hubo una movilización para reclamar mejoras en la estación, lo que da idea de que el problema se arrastra desde hace años.
Con la concentración de ayer, los distintos grupos del consistorio quisieron mostrar una posición común y volver a poner el foco sobre una infraestructura que consideran que necesita una intervención.
