El desbordamiento de una barranca en Santa María Huexoculco, en el municipio de Chalco, en el Estado de México, dejó una colonia severamente afectada tras las fuertes lluvias de estos días. A varias horas del día, todavía continúan los trabajos de limpieza en la zona. Con maquinaria pesada se retiran toneladas de lodo y basura. El recuento de los daños sigue abierto en la comunidad.
Entre los afectados está la señora Isabel, quien perdió buena parte de su patrimonio con la inundación. Relató que lo único que pudo salvar fue su vida y la de sus hijas. Tiene dos pequeñas que vivieron momentos de pánico cuando el agua comenzó a entrar y a subir. Para protegerlas, las subió a la mesa mientras todo se enlodaba a su alrededor.
El alcance de los daños es amplio en la zona. De acuerdo con lo reportado, resultaron afectadas decenas de casas, alrededor de un centenar de viviendas. A ello se suman cerca de 80 personas afectadas por el desbordamiento. Muchos vecinos quedaron con sus hogares cubiertos de lodo.
Pese a los trabajos de limpieza, el riesgo de una nueva inundación sigue latente. La barranca permanece llena de lodo, ramas y basura. Esa acumulación reduce la capacidad del cauce y mantiene el peligro. Vecinos señalan que la basura que se arroja en las barrancas también contribuye a agravar el problema.
Ante esta situación, algunos habitantes de Chalco ya toman sus previsiones. En privadas del fraccionamiento Pueblo Nuevo colocan costales durante la temporada de lluvias. Apilan los sacos uno sobre otro para cerrar el paso del agua y evitar que sus casas se inunden. Es una medida improvisada con la que intentan protegerse de cada nueva tormenta.
Los vecinos afectados subrayan que esta situación se repite año tras año en cada temporada de lluvias. Consideran que las autoridades no ponen suficiente atención en el problema. Mientras tanto, continúan las labores de limpieza y el recuento de los daños en las viviendas. La comunidad permanece pendiente ante la posibilidad de nuevas afectaciones.
