Una fuerte lluvia provocó severos estragos en el municipio de Chalco, en el oriente del Estado de México, donde las inundaciones afectaron de manera importante al fraccionamiento Pueblo Nuevo. De acuerdo con las autoridades, hasta el momento se contabilizan más de 70 casas afectadas por el agua.
Los anegamientos se concentraron principalmente en las localidades de Pueblo Nuevo y San Martín Cuautlalpan, donde calles y avenidas quedaron bajo el agua. El desbordamiento del río a la altura de la carretera San Martín Huetzingo contribuyó a agravar la situación en la zona.
En algunos puntos del fraccionamiento, el nivel de la inundación rebasó el medio metro de altura, lo que dejó vehículos y viviendas con marcas visibles del agua. Desde muy temprana hora llegaron camiones y personal para apoyar en los trabajos de limpieza, retirando toneladas de lodo y basura de las calles y privadas.
Los vecinos señalan que esta situación se repite año con año durante la temporada de lluvias. En cada ocasión, aseguran, pierden parte de su patrimonio: estufas, refrigeradores, salas y comedores quedan dañados por el agua que ingresa a sus hogares.
Además del daño material, los habitantes advierten sobre el riesgo que representa el lodo acumulado, que vuelve resbaladizas y peligrosas las calles por las que transitan las personas. Por ello, las labores de retiro se mantenían en marcha para tratar de restablecer la circulación.
Los afectados demandan a las autoridades una solución definitiva al problema, pues consideran que cada temporada de lluvias pierden no solo bienes, sino también su tranquilidad. La recurrencia de las inundaciones mantiene la presión sobre las autoridades locales para atender de fondo el drenaje y la infraestructura de la zona.
