México alcanzó un hito significativo en materia de consumo alimentario al consolidarse como el sexto mayor consumidor de carne del mundo durante 2025. De acuerdo con datos del Consejo Mexicano de la Carne, el consumo total superó las 11,3 millones de toneladas, mientras que el consumo per cápita se ubicó en 85,3 kilogramos. Estas cifras posicionan al país latinoamericano entre las principales potencias consumidoras de proteína animal a nivel global, un logro que se produjo incluso en un contexto de tensiones comerciales con Estados Unidos.
El crecimiento sostenido en el consumo de carne responde, según los analistas del sector, al fortalecimiento del poder adquisitivo de los hogares mexicanos. Los sucesivos aumentos al salario mínimo implementados en los últimos años, combinados con la expansión de programas sociales y la reducción de las tasas de desempleo, permitieron que un mayor número de familias incorporara proteínas de origen animal con mayor frecuencia en su dieta. Este fenómeno resulta particularmente relevante en un contexto regional donde varios países enfrentan dificultades para mantener el acceso a alimentos de calidad.
El pollo se mantuvo como la proteína más consumida por los mexicanos, una tendencia que se explica principalmente por su menor costo en comparación con otras carnes. No obstante, tanto el consumo de cerdo como el de res también registraron incrementos durante el periodo analizado, a pesar de que los precios de estos productos experimentaron alzas. La diversificación en el consumo de proteínas refleja una mejora generalizada en las condiciones económicas de amplios sectores de la población, que ahora pueden acceder a una dieta más variada.
Sin embargo, el panorama no está exento de desafíos. La dependencia comercial de México con respecto a Estados Unidos continúa siendo un factor determinante para el sector cárnico. Las tensiones arancelarias y las negociaciones bilaterales en curso podrían afectar tanto la importación de insumos para la producción ganadera como las exportaciones de productos cárnicos mexicanos. El Consejo Mexicano de la Carne ha señalado la necesidad de diversificar los mercados de destino y fortalecer la producción nacional para reducir la vulnerabilidad del sector ante posibles disrupciones en la relación comercial con el vecino del norte.
