Carlos Orocio Cruz, quien fuera alcalde de San Juan Quiahije, en el estado de Oaxaca, fue asesinado en un ataque armado. Junto con él murió también su hijo Celestino, de modo que el hecho dejó dos víctimas mortales de una misma familia. El caso se suma a la violencia que golpea a quienes han ocupado cargos de autoridad en la entidad.
Las dos víctimas fueron atacadas a tiros por sujetos armados. El ataque ocurrió mientras ambos se encontraban en un inmueble en construcción, espacio en el que fueron sorprendidos por los agresores.
La acción dirigida contra el exalcalde y su hijo terminó con la vida de los dos hombres en el lugar. Las circunstancias en torno al ataque quedaron como parte de lo que deberá esclarecerse sobre el crimen.
Carlos Orocio Cruz había sido autoridad municipal en San Juan Quiahije, una localidad de la comunidad chatina en Oaxaca. Su trayectoria al frente del gobierno local fue uno de los aspectos que se recordaron tras conocerse su muerte.
Ante el asesinato, el colectivo chatino exigió justicia por lo ocurrido. La exigencia se dirigió a que el crimen contra el exalcalde y su hijo no quede impune y sea debidamente investigado.
El mismo colectivo reconoció la labor que Orocio desarrolló durante su gobierno, de manera particular en materia de drogas y de seguridad comunitaria. Con ese reconocimiento, la comunidad subrayó el trabajo que el exalcalde había realizado en esos temas mientras estuvo en funciones.
