México enfrenta una profunda crisis de desapariciones que sus familias volvieron a poner ante los ojos del país. De acuerdo con las cifras citadas, el país suma al menos 132 mil 534 personas desaparecidas y no localizadas, una magnitud que da cuenta de la dimensión del problema.
Para visibilizar esa realidad, los familiares colocaron fotografías de decenas y cientos de personas desaparecidas en Paseo de la Reforma. Con esas imágenes buscaron recordar que detrás de cada persona desaparecida hay una familia que, además del dolor, debe enfrentar los obstáculos de la burocracia.
Una parte de esa cifra global podría tener una respuesta más cercana de lo que parece. Se estima que alrededor de 70 mil personas se encuentran en centros de identificación, en instalaciones donde podrían ser identificadas, pero cuyos casos no han sido procesados.
Eso significa que unas 70 mil familias podrían ya tener certeza sobre el paradero de su ser querido. Sin embargo, las fiscalías, tanto estatales como federales, enfrentan graves carencias en recursos humanos, bases de datos, herramientas, tecnología y laboratorios, por lo que esas familias siguen viviendo en la incertidumbre.
El recorrido de los casos por el sistema de justicia también es mínimo. Según los datos expuestos, solo el 1% de los casos llega a judicializarse, es decir, a un proceso en el que efectivamente se puede investigar a los responsables de la desaparición.
Mientras tanto, el problema continúa creciendo día con día. Se estima que alrededor de 29 personas desaparecen cada 24 horas en el país, una cifra que se suma de forma constante al universo de familias que buscan a los suyos.
En medio de esa jornada, un gesto de solidaridad llegó desde fuera. Un grupo de turistas suecos que estaban de visita en México se fundió en un abrazo con las madres buscadoras y, pese a no compartir el idioma, mostraron comprender el sufrimiento que implica tener un asiento vacío en casa.
