Una nueva disposición en la Ciudad de México obliga a los estacionamientos públicos a contar con un seguro de responsabilidad civil o una fianza vigente. El objetivo es que se garantice a los usuarios la reparación del daño que corresponda cuando su vehículo sufra una afectación dentro de estos espacios. Se trata de una medida pensada para dar mayor certeza a quienes dejan su auto en estos lugares. Con ella, las autoridades buscan reforzar la protección de los automovilistas en la capital.
La medida responde a una situación frecuente para muchos conductores. En ocasiones, una persona deja su automóvil confiada en el estacionamiento y, mientras tanto, otros vehículos o usuarios lo impactan. En no pocos casos, los responsables del golpe simplemente se dan a la fuga. Eso deja al dueño del auto afectado sin una vía clara para recuperar lo perdido.
Frente a ese vacío, el seguro o la fianza obligatoria buscan asegurar que exista siempre un respaldo económico. De esta forma, el usuario tendría garantizada la reparación del daño correspondiente, sin depender únicamente de la buena voluntad de quien provocó el percance. La disposición traslada esa responsabilidad al propio establecimiento. Así, el estacionamiento queda obligado a responder por lo que ocurra con los autos bajo su resguardo.
Entre los automovilistas, la medida fue recibida con aprobación. Algunos consideran que es positivo que exista un mayor control y que los responsables puedan ser identificados con claridad. Para ellos, saber que alguien deberá responder en caso de un incidente representa una tranquilidad adicional. La idea de que el establecimiento asuma esa responsabilidad es vista como un avance.
El alcance de la disposición es amplio si se considera el tamaño del sector en la capital. De acuerdo con lo reportado, la mayoría de los estacionamientos públicos registrados, es decir, alrededor de 2.100, operan en la Ciudad de México. En conjunto, suman cerca de 6,5 millones de cajones para todo tipo de vehículos. Esa magnitud da una idea de cuántos usuarios podrían verse beneficiados por la nueva regla.
Por todo ello, la disposición es presentada como fundamental para proteger a los automovilistas que utilizan estos servicios a diario. La exigencia de un seguro o una fianza apunta a que ningún usuario quede desamparado ante un daño. El mensaje de fondo es que quienes ofrecen el servicio deben hacerse responsables si algo le ocurre al vehículo. Con esta medida, la capital busca cerrar la puerta a los abusos y a la falta de respuesta en los estacionamientos.
