En el Panteón de Pedro Amaro, en Jojutla, Morelos, concluyó este viernes 26 de junio la sexta jornada de exhumaciones realizadas en una fosa común. El cierre de esta etapa marca un punto más en un proceso prolongado que ha mantenido la atención sobre el cementerio y sobre los restos que han ido apareciendo en él.
La fosa común en torno a la cual se han desarrollado estos trabajos fue localizada desde 2017. Es decir, se trata de un sitio identificado hace años, cuyo contenido ha sido motivo de exhumaciones que buscan dar respuesta a las preguntas que pesan sobre las personas cuyos restos podrían encontrarse allí.
De acuerdo con la información disponible, el proceso de exhumaciones se prolongó durante un mes, del 25 de mayo a la fecha. Ese periodo de trabajo continuo refleja la magnitud de la tarea en el Panteón de Pedro Amaro, donde cada jornada implica un esfuerzo delicado para recuperar y documentar lo que se encuentra en la fosa.
En el centro de este proceso están las madres buscadoras, quienes exigen a las autoridades identificar los restos hallados en fosas clandestinas de Jojutla. Su demanda apunta a un paso fundamental: que la recuperación de los restos se acompañe de una identificación que permita devolver certezas a las familias que llevan años buscando.
Para estas mujeres, sin embargo, la conclusión de la jornada no significa el final de su labor. Como ellas mismas lo plantean, la búsqueda no termina, y el cierre de otro mes de trabajo las deja, en sus propias palabras, con más preguntas que respuestas sobre el paradero y la identidad de las personas que buscan.
El tema ha derivado también en señalamientos hacia las autoridades estatales. Dos recomendaciones relacionadas con las exhumaciones fueron dirigidas a la gobernadora de Morelos, Margarita González Arabia, lo que coloca la responsabilidad del seguimiento en el más alto nivel del gobierno estatal.
Con la sexta jornada concluida, la atención se mantiene sobre los siguientes pasos: la identificación de los restos y la respuesta institucional a las exigencias de las familias. En un contexto marcado por las fosas clandestinas y la búsqueda de personas desaparecidas, el caso del Panteón de Pedro Amaro resume las tensiones entre lo que las madres buscadoras reclaman y lo que las autoridades han logrado ofrecer hasta ahora.
