Vecinos de cuatro colonias del municipio de Nicolás Romero, en el Estado de México, viven con temor porque sus casas se asientan sobre un terreno inestable. Según informó Azteca Noticias, las viviendas se ubican sobre antiguas minas, una condición que hace que en cualquier momento puedan desplomarse.
De acuerdo con el reporte, bajo las casas se extiende una red de antiguas minas que ya provocó el derrumbe de al menos 15 viviendas en la zona. Los habitantes describen vivir, literalmente, sobre un vacío.
Según relatan los vecinos, la situación comenzó hace 11 años y nueve meses. Uno de ellos recordó cómo una casa que ya estaba bien construida terminó cediendo durante la madrugada, lo que obligó a las familias a salir y, poco a poco, a abandonar el lugar.
De acuerdo con los testimonios recogidos, la mina alcanza una profundidad de seis metros, ocho de ancho y unos 200 de longitud. Los pobladores señalan que el terreno está hueco por debajo y que una persona puede meterse y caminar de pie en su interior.
Las casas afectadas quedaron sin paredes y con escaleras que conducen a ninguna parte, en una extensión que abarca toda una manzana. Ese paisaje de ruinas ha derivado en un problema de inseguridad, ya que las estructuras abandonadas atraen a curiosos.
Los propios vecinos afirman que han tenido que sacar a personas que pretendían aprovechar esas construcciones, mientras el miedo a nuevos derrumbes se mantiene presente entre quienes aún permanecen en las colonias afectadas.
