El periodista Luis Ángel López Valdez fue asesinado en Poza Rica, en el norte de Veracruz. El ataque vuelve a colocar en el centro de la atención la violencia que enfrentan los reporteros en esa zona del país, una de las más peligrosas para ejercer el oficio.
De acuerdo con la información disponible, el comunicador fue agredido a balazos cuando circulaba por la avenida 20 de Noviembre, en la colonia Cazones. Un grupo de criminales le disparó en plena vía pública, en un ataque directo del que la víctima no logró sobrevivir.
El crimen no es un hecho aislado en esa misma calle. En enero pasado fue asesinado en esa misma vialidad el reportero Carlos Ramírez Castro, lo que perfila un patrón preocupante de agresiones mortales contra periodistas concentradas en un mismo punto de la ciudad.
El homicidio se produce además en un momento especialmente delicado para la prensa local. Ocurre en medio de la privación de la libertad de la periodista Roxana Guzmán, un caso que mantiene en alerta al gremio y que se suma ahora a este nuevo ataque mortal.
Uno de los elementos más graves del caso es que la protección institucional no sirvió para evitar la tragedia. La víctima contaba con medidas de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de Periodistas, un mecanismo que, pese a su existencia, no impidió que el ataque se concretara.
La acumulación de casos, dos reporteros asesinados en la misma avenida en pocos meses y una periodista privada de la libertad, dibuja un panorama de creciente riesgo para quienes informan en Veracruz. El asesinato de Luis Ángel López Valdez se inscribe en esa serie de hechos que mantienen bajo amenaza el ejercicio del periodismo en el estado.
