El Ejército mexicano comenzó este martes el despliegue de mil elementos en el estado de Sinaloa, en un nuevo esfuerzo por reforzar la seguridad en una de las entidades más golpeadas por la violencia. Entre las tropas movilizadas figuran integrantes de la brigada de fusileros paracaidistas, que participarán en labores de vigilancia sobre el terreno.
De acuerdo con la información oficial, los efectivos realizarán patrullajes, reconocimientos terrestres y acciones disuasivas en distintos puntos del estado. El objetivo es aumentar la presencia de las fuerzas federales y dificultar el accionar de los grupos delictivos que operan en la región.
Este refuerzo se suma al despliegue de 90 elementos del Cuerpo de Fuerzas Especiales realizado el pasado 26 de junio. Con ello, las autoridades buscan consolidar un operativo de mayor alcance que combine distintas capacidades militares en la zona.
La Secretaría de la Defensa Nacional señaló que continuará contribuyendo a la desarticulación de organizaciones delictivas y a la detención de los llamados generadores de violencia en la entidad. La estrategia, indicaron, se mantendrá de forma sostenida en los próximos días.
En paralelo al refuerzo militar, colectivos de madres buscadoras denunciaron la falta de financiamiento para realizar su labor. Tras una jornada de rastreo en la comunidad de Bachimeto, en Angostura, aseguraron que ellas mismas están costeando todas sus búsquedas, sin apoyo suficiente del Estado.
Acompañadas por la diputada local Paola Gárate Valenzuela, las buscadoras advirtieron que los recursos destinados a los colectivos son insuficientes. A la incertidumbre por el paradero de sus seres queridos, señalaron, se suma la carga económica que implica cada jornada de búsqueda, lo que vuelve aún más difícil su tarea.
