Un crimen ha conmocionado a los vecinos del primer puerto del Perú. El cuerpo sin vida de una mujer de 67 años fue hallado en un avanzado estado de descomposición en las inmediaciones del asentamiento humano Rulla, en el Callao, lo que activó de inmediato la intervención de las autoridades.
La víctima fue plenamente identificada por las autoridades. Se trata de Beatriz Quijandría Díaz, cuyo hallazgo dio paso a una investigación por homicidio que avanzó con rapidez en las horas siguientes al descubrimiento del cadáver.
La respuesta policial fue destacada por su celeridad. Según lo informado, una rápida actuación de la Policía Nacional del Perú, tras activarse los protocolos de emergencia, culminó con la captura en tiempo récord de dos hermanos, quienes hoy son señalados como los principales sospechosos del sangriento hecho.
Las pesquisas preliminares apuntan en una dirección concreta. De acuerdo con la investigación, uno de los detenidos mantenía una relación sentimental oculta con la víctima y habría sido el autor material del asesinato, una línea que los agentes buscan ahora confirmar.
El esclarecimiento del caso se apoyó en la evidencia audiovisual de la zona. El jefe de la región policial del Callao, el general Marco Antonio Conde Cuellar, detalló que el hilo conductor para resolver el caso fueron las imágenes de las cámaras de seguridad del distrito.
El relato de los hechos da cuenta de la crueldad del crimen. Según lo expuesto, los responsables habrían arrastrado el cuerpo desde el interior de un inmueble cercano para luego arrojarlo en plena vía pública, a la altura del jirón Ancash, sin que los detectives de homicidios descarten que el cadáver permaneció oculto por más de 24 horas antes de ser abandonado.
Por el momento, ambos intervenidos permanecen bajo estricta custodia en una sede policial del Callao. Las autoridades aguardan los resultados oficiales de la necropsia de ley, que determinará la causa exacta de la muerte y si el caso se procederá bajo el delito de feminicidio.
