Un grave accidente de tránsito dejó al menos nueve personas muertas y otras dieciséis heridas en la región amazónica del Perú. El siniestro se produjo cuando un ómnibus de pasajeros se despistó y volcó mientras cubría una ruta interprovincial, de acuerdo con el reporte preliminar de la policía.
La unidad pertenecía a la empresa de transportes internacional Real Chancasac y se desplazaba desde Pucallpa con destino a Lima. Según la información disponible, el vehículo llevaba a bordo a más de veinte pasajeros en el momento en que se produjo el accidente.
El percance, conforme a lo reportado, se originó por el despiste y la posterior volcadura del ómnibus. La pérdida de control de la unidad sobre la vía derivó en un desenlace fatal para varios de sus ocupantes, mientras el vehículo realizaba el trayecto hacia la capital.
De acuerdo con el reporte policial, el accidente ocurrió en el kilómetro treinta y cinco de la carretera Federico Basadre, en el tramo que une Tingo María con Pucallpa. El punto exacto se ubica a la altura del caserío de San Isidro, en la provincia de Leoncio Prado.
La magnitud del siniestro resulta especialmente significativa si se considera la cantidad de personas que viajaban en la unidad. Entre los más de veinte ocupantes, nueve perdieron la vida y otros dieciséis resultaron con heridas de diversa consideración tras la volcadura.
Uno de los sobrevivientes, identificado como Joel Tito Aldana Machuca, declaró a la prensa que el ómnibus arrastraba una falla mecánica desde que salió de la agencia en Pucallpa. Según su testimonio, los frenos estaban fallando y la unidad venía cabeceando durante el trayecto, por lo que sospechó que algo malo podía ocurrir y se lo comentó a su esposa.
De acuerdo con su relato, un compañero de viaje advirtió que el freno de aire estaba en mal estado, pero el conductor no hizo caso y continuó la marcha. El desenlace llegó en una curva, donde la unidad terminó volcando, y según el sobreviviente fue una vivienda de material noble la que evitó que el vehículo cayera a un barranco.
La versión sobre los problemas del vehículo fue respaldada por una pasajera que resultó ilesa. Aldana Machuca añadió que durante el viaje se llegó a cambiar uno de los neumáticos y que, momentos antes del accidente, varios viajeros gritaron pidiendo que se detuviera el bus antes de que la unidad se arrastrara y chocara.
El sobreviviente relató además la crudeza de lo vivido tras el impacto. Contó que recibió puntos de sutura por una herida abierta en la cabeza, que al despertar vio al conductor y a otra persona ya sin vida, y que luego salió a buscar a su esposa, a quien encontró gritando de dolor tras haber sido arrojada hacia la pista.
Las cifras difundidas corresponden al reporte de la policía, mientras que el sobreviviente aprovechó la presencia de la prensa para pedir a la empresa que repare sus unidades y así evitar nuevos accidentes. Las circunstancias exactas del despiste quedaron sujetas a la investigación de las autoridades.
