Las tensiones entre Polonia y Ucrania se han agravado en las últimas semanas, en un momento en el que la Unión Europea insiste en mantener la unidad frente a la guerra. Según informó Conecta2TV, desde el bloque comunitario se subrayó que cualquier cosa que socave esa unidad, incluidas las disputas entre un Estado miembro y Ucrania, no ayuda en absoluto.
De acuerdo con el reporte, las fricciones entre Varsovia y Kiev aumentaron a finales de mayo, después de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, bautizara una unidad militar con el nombre del ejército insurgente ucraniano, conocido como UPA.
Esa formación es considerada heroica en Ucrania, donde se la reivindica como parte de la lucha por la independencia nacional. Sin embargo, en Polonia se la vincula a la muerte de unos 100.000 civiles durante la Segunda Guerra Mundial, lo que convierte el asunto en una herida histórica sensible.
En respuesta a la decisión ucraniana, el presidente polaco, Karol Nawrocki, anunció la retirada a Zelensky de la Orden del Águila Blanca, la máxima distinción que concede el país. La medida marca un punto de fricción inusual entre dos gobiernos que han sido socios estrechos desde el inicio de la guerra.
En ese clima de tensión, Zelensky aseguró que no acudirá a la conferencia para la reconstrucción de Ucrania que se celebra en la ciudad polaca de Gdansk. Se trata de una ausencia particularmente comentada, dado el peso simbólico y político del encuentro.
La cita es un evento anual que tiene como objetivo movilizar inversiones para la reconstrucción ucraniana y en el que participan mandatarios y dirigentes de centenares de países, instituciones y empresas. La inasistencia del presidente ucraniano deja en evidencia el deterioro puntual de la relación bilateral con Polonia.
El episodio refleja cómo las disputas históricas pueden tensar incluso las alianzas más sólidas, en un contexto en el que la Unión Europea busca preservar un frente común de apoyo a Ucrania mientras gestiona las diferencias entre sus socios y Kiev.
