El incendio forestal declarado en la comarca del Baix Empordà, en la provincia de Girona, ha arrasado más de 2.300 hectáreas y, tras una noche de intensos trabajos, ha sido dado por estabilizado, según la información ofrecida por RTVE. La consellera de Interior ha confirmado que el fuego está estabilizado, si bien las tareas continúan con la máxima prudencia y las máximas precauciones, y en estos momentos se mantienen confinados ocho municipios de la zona. El incendio se había convertido en uno de los principales focos de preocupación en Cataluña, en una jornada marcada por el riesgo extremo de incendios en amplias zonas del país.
El avance de las llamas ha obligado a confinar a los vecinos de siete municipios de la zona, a los que se ha pedido permanecer en sus casas para evitar respirar el humo del incendio. Según la cobertura, hay más de 7.000 personas afectadas por la situación, en un episodio que ha alterado por completo la vida de las localidades próximas al foco y ha llevado a las autoridades a extremar las precauciones.
En paralelo a las tareas de extinción, los Mossos d'Esquadra han detenido esta tarde a un hombre como presunto autor del incendio. De acuerdo con la información, la persona detenida estaba utilizando una radial en una zona con riesgo de incendio de nivel 3, un tipo de trabajos que está totalmente prohibido cuando existe ese nivel de alerta, lo que habría provocado el inicio del fuego.
Tras la detención, el cuerpo policial ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias exactas en las que se originó el incendio y determinar la responsabilidad del presunto autor. La actuación se enmarca en el seguimiento de un fuego que, por su magnitud y por las condiciones meteorológicas, ha requerido una respuesta amplia por parte de los servicios de emergencia.
En las labores de extinción trabajan alrededor de 400 bomberos, a los que se suma un centenar de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, además de medios aéreos y terrestres desplegados en la zona. Los equipos tienen previsto continuar trabajando durante toda la noche, con el objetivo de estabilizar el incendio y evitar que las llamas alcancen las viviendas de las urbanizaciones más próximas.
A medida que el fuego ha avanzado durante la noche, las llamas han llegado finalmente a algunas urbanizaciones de Calonge, donde se han quemado dos casas que se encontraban vacías, sin nadie en su interior. La llegada del fuego a zonas habitadas ha confirmado el temor de las autoridades, que ya habían confinado a siete municipios y habían tenido que desplazar a decenas de personas ante el avance de las llamas hacia las viviendas más próximas al foco.
En total, alrededor de 150 personas han sido trasladadas de forma preventiva a un espacio habilitado en Santa Cristina d'Aro, entre ellas unos 70 vecinos de una urbanización y unos 70 niños de una casa de campamentos cercana, junto a la decena de adultos que los acompañaban. Los menores fueron llevados después a un pabellón próximo, mientras la mayoría de los vecinos pasaban la noche en casa de familiares y amigos y una veintena de personas quedaban pendientes de ser realojadas, en un operativo que sigue condicionado por el riesgo de que las llamas continúen aproximándose a nuevas zonas residenciales.
Las autoridades han advertido de que el fuego tiene un potencial que podría llegar hasta las 7.000 hectáreas, ya que afecta al Massís de les Gavarres, una gran zona forestal cuyo potencial se estima en torno a las 10.000 hectáreas. El humo generado por el incendio ha sido de tal magnitud que, según las imágenes de satélite, ha llegado a alcanzar las Islas Baleares a última hora del día.
Ante la posibilidad de nuevas evacuaciones, se han habilitado espacios para acoger a los vecinos, donde se les ofrece agua, comida y medicamentos si los necesitan. Asimismo, se recomienda evitar los desplazamientos a la zona de la Bisbal para no entorpecer las tareas de extinción, mientras los equipos de emergencia siguen pendientes de la evolución de un incendio que continúa activo y que se desarrolla en un contexto de altas temperaturas y fuerte riesgo de nuevos fuegos.
