La crisis migratoria que vive Ceuta empieza a traducirse en cifras concretas. La Camara de Comercio de la ciudad autonoma ha cuantificado el impacto economico del cruce masivo de la frontera y calcula que las perdidas van camino de alcanzar los 30 millones de euros. La entidad advierte, ademas, de que ese coste podria ser aun mayor dependiendo de cuanto se prolongue la situacion, por lo que las estimaciones actuales son provisionales y podrian revisarse al alza en las proximas semanas.
El desglose que maneja la Camara reparte el golpe en varios frentes. El concepto mas abultado, 10,2 millones de euros, corresponde a la cancelacion de las fiestas de la ciudad, ya que la feria de Ceuta estaba prevista justo para el fin de semana en el que se desato la crisis. A ello se suman 852.000 euros en pernoctaciones perdidas, 2,8 millones en el gasto que dejan de hacer los turistas y otros 2,5 millones en las compras que realizan a diario los ciudadanos marroquies que cruzan la frontera, ademas de las perdidas derivadas del cierre de comercios durante estos dias.
En el plano politico, el Gobierno mantiene que la solucion pasa por el retorno. El ministro de Exteriores, Jose Manuel Albares, ha trasladado al presidente de Ceuta que todas las personas que entraron de forma irregular en la ciudad autonoma seran devueltas a sus paises de origen. El Ejecutivo defiende que la diplomacia y el dialogo diario con Marruecos son la clave para poner fin cuanto antes a la situacion, y subraya que ambos paises estan comprometidos en combatir este tipo de episodios y en que hasta la ultima persona que ha entrado de forma irregular vuelva a Marruecos.
El presidente de Ceuta ha pedido al Gobierno que refuerce el control en la frontera, mientras la Administracion insiste en que no habra ni papeles ni asilo y que la unica salida es el regreso a Marruecos. Segun los datos que se manejan, permanecen en la ciudad mas de 12.000 personas subsaharianas a la espera de una respuesta sobre el asilo, y desde el Gobierno se sostiene que la normalidad no se recuperara mientras ese grupo no regrese al pais vecino. El Ejecutivo atribuye ademas lo sucedido a los bulos y la desinformacion difundidos en redes sociales.
Un capitulo aparte es el de los menores. Las autoridades tienen identificados a 1.527 menores extranjeros no acompanados, con la prioridad de devolverlos a sus familias en Marruecos, y trabajan en habilitar espacios para atenderlos mientras se resuelve su situacion. La gestion de este colectivo es uno de los puntos mas delicados de una crisis en la que se mezclan la respuesta humanitaria, el control fronterizo y la presion sobre unos servicios publicos desbordados.
La preocupacion sanitaria crece en paralelo. Los medicos de la ciudad alertan de una posible crisis y han llegado a pedir la instalacion de un hospital de campana. Las urgencias estan colapsadas, falta plantilla por las vacaciones de verano y el riesgo de un brote epidemico es cada vez mayor. Los sanitarios temen especialmente un brote de sarampion, ya que desconocen el estado de vacunacion de miles de personas que viven, ademas, en condiciones de insalubridad y falta de higiene.
Entre las enfermedades que mas inquietan a los profesionales figura la sarna. Los facultativos aseguran estar atendiendo muchisimos casos de escabiosis y recuerdan que se trata de una dolencia muy contagiosa para la que indican un tratamiento que no todos los afectados pueden costear. La tension se traslada tambien a la convivencia: los residentes denuncian que no pueden usar espacios publicos como las duchas y lavapies de las playas, empleados por los migrantes para lavar ropa y enseres, y afirman que optan por quedarse en casa en pleno mes de agosto.
