Las excavaciones arqueológicas que se están llevando a cabo en el arco de San Vicente, al pie de la muralla de Ávila, han sacado a la luz un hallazgo de gran valor histórico. Se trata de una necrópolis medieval que ha aparecido en el transcurso de los trabajos y que se ha convertido en un nuevo tesoro para la ciudad.
Según han explicado, la necrópolis románica se corresponde con la construcción de estos paños de la muralla y de la iglesia románica de la zona. Los responsables de la intervención apuntan además que el hallazgo podría remontarse muy atrás en el tiempo, hasta los primeros siglos de la historia de la ciudad, lo que aumenta su interés.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es el estado de conservación de los restos óseos encontrados. Los huesos se han mantenido en perfecto estado, muy completos e inalterados, después de haber permanecido enterrados durante cientos de años en este enclave situado junto a la muralla.
Los expertos atribuyen esa excelente conservación a las características del terreno. La alcalinidad de la tierra de la zona ha permitido que los restos llegaran hasta hoy sin apenas alteraciones, algo que facilita su estudio y los convierte en una fuente de información especialmente valiosa.
La nueva normativa de Castilla y León trata estos restos como material arqueológico, por lo que deben ser depositados de forma individualizada en el museo para posibles estudios posteriores. Mientras tanto, los arqueólogos continúan sus labores en busca de nuevos hallazgos, ante la mirada de los vecinos que se acercan a las inmediaciones de las excavaciones.
Los trabajos prosiguen ahora con el objetivo de profundizar en los distintos niveles del terreno y determinar la extensión completa del yacimiento. Los responsables confían en que la necrópolis se convierta en una gran fuente de información sobre la evolución de la ciudad de Ávila a lo largo de los siglos.
