Con decenas de millones de jugadores y un mercado de miles de millones de dólares, México se consolida como la mayor potencia del videojuego móvil en América Latina. Estas son las cifras clave.
Lejos de los focos que suelen acaparar las grandes potencias del videojuego, México se ha convertido de forma silenciosa en un auténtico coloso del sector en América Latina. Impulsado por los teléfonos inteligentes y por una población joven y muy conectada, el país vive un auge sin precedentes en el mundo de los videojuegos. Las cifras más recientes confirman una realidad difícil de ignorar.
Un mercado de miles de millones
El tamaño de este mercado habla por sí solo. Según los datos publicados, la industria del videojuego en México generó ingresos por 2.800 millones de dólares en 2025 y se proyecta que alcance los 4.300 millones para 2034, con un crecimiento anual compuesto del 4,61 por ciento. Para 2026 se estima que la facturación del sector ronde los 43.590 millones de pesos, una cifra verdaderamente considerable.
El número de jugadores resulta igual de llamativo. De acuerdo con los informes, se prevé que México llegue a 76,2 millones de jugadores en 2026, lo que equivale al 62,7 por ciento de la población de seis años o más. Con más de 50 millones de jugadores móviles activos ya en 2025, el país se consolida como el mayor mercado de videojuegos móviles de toda América Latina.
El reinado del móvil

Si algo define al jugador mexicano es su clara preferencia por el teléfono. Según los datos publicados, los móviles y las tabletas concentraron el 72 por ciento del mercado en 2025, con unos 63,4 millones de personas jugando desde su smartphone. Además, el juego en línea representó cerca del 68 por ciento del mercado, reflejo de una comunidad de jugadores cada vez más conectada.
Detrás de este dominio del móvil se esconden varias razones de peso. De acuerdo con los informes, entre los principales motores de crecimiento figuran una población joven muy inclinada al entretenimiento digital, la expansión de los teléfonos inteligentes, la mejora de la infraestructura de internet y el aumento del poder adquisitivo. Todo ello ha allanado el camino para el videojuego.
Cómo juegan los mexicanos
Los hábitos de juego revelan hasta qué punto está arraigado el videojuego en la vida diaria. Según los datos publicados, en 2024 un 46 por ciento de los mexicanos jugó entre una y tres horas al día. Además, el público adulto domina claramente el panorama, ya que representa alrededor del 69 por ciento del mercado, desmontando la vieja idea de que se trata solo de un pasatiempo infantil.
En cuanto a los gustos, hay un tipo de juego que sobresale por encima del resto. De acuerdo con los informes, los títulos de aventura y de rol, conocidos como RPG, encabezan las preferencias con una cuota de mercado del 25 por ciento, lo que los convierte en el segmento dominante. Son propuestas que combinan historia, exploración y progresión, muy valoradas por los jugadores del país.
El negocio de las compras dentro del juego
Buena parte del dinero que mueve el sector procede de un modelo muy concreto. Según los datos publicados, las compras dentro del juego lideran el mercado con una cuota del 60 por ciento, y hasta un 88 por ciento de los jugadores mexicanos han realizado alguna compra de este tipo. Este comportamiento explica por qué el modelo gratuito con micropagos se ha vuelto tan enormemente rentable.
Parte de un fenómeno regional
El caso mexicano no puede entenderse sin mirar al conjunto de la región. De acuerdo con los informes, el mercado del videojuego móvil en América Latina alcanzó los 3.200 millones de dólares en 2025 y se espera que llegue a los 7.300 millones en 2034, con un crecimiento anual del 9,74 por ciento. México se sitúa, sin ninguna duda, en el corazón mismo de esa expansión.
Esta posición privilegiada convierte al país en un objetivo prioritario para la industria global. Según los datos publicados, la combinación de un enorme número de jugadores, una alta penetración del móvil y una fuerte disposición a gastar dentro de los juegos hace de México un mercado especialmente atractivo para los grandes estudios y editoras internacionales que buscan crecer en la región.
Lo que viene
De cara al futuro, las perspectivas apuntan a que esta tendencia se mantendrá firme. De acuerdo con los informes, el crecimiento sostenido del mercado y la consolidación del modelo centrado en el móvil sugieren que el videojuego seguirá ganando peso económico y cultural en el país durante los próximos años, a medida que más personas se sumen a esta forma de entretenimiento.
En definitiva, México ha dejado de ser un actor secundario para erigirse en una de las grandes potencias del videojuego en el mundo hispanohablante. Con millones de jugadores conectados a través de sus teléfonos y una industria en plena efervescencia, el país afronta un futuro realmente prometedor. La única incógnita es hasta qué altura será capaz de llegar este gigante latinoamericano.
