A pocas etapas del final, el español Enric Mas lidera La Vuelta a España 2026 y sueña con su primera gran vuelta. Tras el abandono del gran favorito Pogačar, el ciclista del Movistar defiende el maillot rojo camino de Granada.
El ciclismo español vive uno de esos momentos que no llegan a menudo. A pocos días del final de La Vuelta a España 2026, un corredor de casa, Enric Mas, se encuentra al frente de la clasificación general y sueña con hacer historia en su propia tierra.
Para un ciclista acostumbrado durante años a rozar la gloria en las grandes vueltas sin llegar a conquistarla, esta edición se presenta como una oportunidad de oro para lograr por fin el gran triunfo que siempre se le había resistido en el pasado.
Un líder español a pocos días del final
Según la clasificación, tras la decimosexta de las veintiuna etapas, Enric Mas defiende el maillot rojo con un tiempo total de 56 horas, 2 minutos y 29 segundos. Quedan cinco etapas por delante y la carrera terminará el 13 de septiembre en Granada.
Su ventaja, sin embargo, es ajustada. El austriaco Felix Gall, del Decathlon, se sitúa a 2 minutos y 6 segundos, mientras que el esloveno Primož Roglič, del Red Bull Bora, aparece tercero a 2 minutos y 10 segundos, muy cerca del corredor del Movistar.
La caída que cambió la carrera

Buena parte de esta situación se explica por un giro inesperado. El gran favorito para la victoria final era el esloveno Tadej Pogačar, cinco veces ganador del Tour de Francia, que llegaba a España como el rival a batir por encima de todos los demás.
Sin embargo, Pogačar se vio obligado a abandonar la carrera tras sufrir una caída en la octava etapa. Su marcha dejó la general abierta de par en par y permitió que escaladores como Enric Mas pudieran soñar de verdad con pelear por el triunfo final.
Los rivales que acechan
Nadie en el entorno de Mas se atreve a cantar victoria todavía. Con Gall y Roglič a poco más de dos minutos, cualquier error o un mal día en la montaña podría dar la vuelta por completo a una clasificación general que sigue siendo enormemente apretada.
Más atrás, pero sin descartarse del todo, aparecen corredores como el ecuatoriano Richard Carapaz, a algo más de cuatro minutos, y el británico Oscar Onley. En una carrera tan abierta, ninguno de ellos renuncia a intentar dar el golpe en los últimos días.
La etapa que puede decidirlo todo
El gran examen llegará en la alta montaña. La etapa reina del 12 de septiembre, con final en el Collado del Alguacil tras salir de La Calahorra, se perfila como el momento clave donde Mas deberá defender con uñas y dientes su preciado maillot rojo.
Después de ese durísimo día de puertos llegará la última etapa, más llana, con la meta final en Granada. Si el líder consigue superar la montaña sin sobresaltos, tendría muy encarrilada una victoria que resonaría en toda España.
El eterno aspirante busca su primera grande
El relato tiene además un fuerte componente personal. Enric Mas ha sido durante años un habitual de los podios y los puestos de honor en las grandes vueltas, sin haber logrado nunca subir a lo más alto en una carrera de tres semanas.
Por eso, conquistar precisamente La Vuelta, la gran ronda de su país y ante su propia afición, convertiría este eventual triunfo en algo especialmente simbólico, el broche perfecto a una trayectoria marcada por la constancia y la cercanía al éxito.
Qué está en juego
Más allá de lo individual, hay en juego algo importante para el ciclismo español. Un triunfo de Mas supondría un ganador local en La Vuelta después de una etapa dominada en gran medida por corredores extranjeros, un empujón para todo el deporte en el país.
De momento, sin embargo, nada está decidido. Serán las carreteras de Granada y sus exigentes puertos los que tengan la última palabra, pero por primera vez en mucho tiempo España se permite soñar con ver a uno de los suyos vestido de rojo en el podio final.
Movistar: explicado con claridad.

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