En el corazón de la Patagonia, el glaciar Perito Moreno despliega una pared de hielo imponente sobre el Lago Argentino. Descubrimos sus dimensiones, el famoso fenómeno de la ruptura y las mejores maneras de visitarlo desde El Calafate.
Pocos paisajes del planeta resultan tan sobrecogedores como el que ofrece el glaciar Perito Moreno en el extremo sur de Argentina. Su inmensa pared de hielo azul, que avanza lentamente sobre el agua, deja sin palabras a quienes tienen la suerte de contemplarla. Visitarlo es, sin duda, una de esas experiencias que quedan grabadas en la memoria para siempre.
Un gigante de hielo en la Patagonia
El glaciar Perito Moreno se encuentra en el Parque Nacional Los Glaciares, dentro de la provincia de Santa Cruz, en plena Patagonia argentina. Esta región, famosa por sus montañas nevadas y sus lagos de un azul intenso, es uno de los grandes tesoros naturales del país. El entorno que rodea al glaciar resulta tan impresionante como el propio hielo que lo forma.
El glaciar nace en el enorme Campo de Hielo Patagónico Sur, una de las mayores reservas de agua dulce de todo el mundo. Desde allí desciende con lentitud a lo largo de muchos kilómetros hasta alcanzar las tranquilas aguas del Lago Argentino. Ese viaje silencioso y milenario es lo que da forma a la imponente lengua de hielo que hoy podemos admirar.
Dimensiones que impresionan
Las cifras del Perito Moreno ayudan a entender por qué deja a todos boquiabiertos cuando lo ven por primera vez con sus propios ojos. El glaciar ocupa una superficie aproximada de doscientos cincuenta kilómetros cuadrados y se extiende a lo largo de unos treinta kilómetros. Es, en pocas palabras, una verdadera montaña de hielo en constante y lento movimiento.
Su frente, es decir, la pared que da directamente al lago, mide alrededor de cinco kilómetros de ancho y resulta sencillamente colosal. Por encima del agua, ese muro de hielo se eleva una media de setenta y cuatro metros, lo que equivale a un edificio de muchos pisos de altura. Y por debajo de la superficie, el hielo alcanza una profundidad todavía mucho mayor.
El espectáculo de la ruptura

Si hay un fenómeno que ha hecho famoso al Perito Moreno en el mundo entero, ese es sin duda el de la ruptura. Cada cierto tiempo, el avance constante del hielo forma un dique natural que bloquea por completo un brazo del Lago Argentino. El agua se acumula poco a poco detrás de esa barrera helada y la presión va aumentando de manera impresionante.
Llega entonces un momento en que el agua perfora el hielo y forma un enorme puente natural sobre el lago. Finalmente, ese puente se derrumba con un estruendo colosal y bloques gigantescos caen al agua entre los aplausos de la gente. Presenciar ese derrumbe es un verdadero golpe de suerte, porque ocurre de forma irregular y nunca en una fecha fija.
Cómo llegar desde El Calafate
La puerta de entrada al glaciar es la encantadora localidad de El Calafate, situada a unos setenta y ocho kilómetros de distancia. Este acogedor pueblo patagónico cuenta con un aeropuerto que lo conecta con las principales ciudades del país durante todo el año. Gracias a ello, llegar hasta esta remota región del sur resulta hoy mucho más sencillo que antaño.
Desde El Calafate parten cada día numerosas excursiones organizadas que llevan a los viajeros hasta el pie mismo del glaciar. El trayecto por carretera atraviesa paisajes de estepa y de montaña que ya merecen por sí solos toda la pena del viaje. Conviene reservar con cierta antelación, sobre todo durante los meses de mayor afluencia de turistas en la zona.
Formas de vivir el glaciar
Una vez dentro del parque, existen muchas maneras diferentes de disfrutar de la presencia imponente del Perito Moreno. La más cómoda consiste en recorrer las extensas pasarelas de madera que ofrecen vistas espectaculares desde distintos ángulos. Desde esos miradores se escucha con claridad el crujido del hielo, un sonido que nadie olvida con facilidad.
Los más aventureros pueden embarcarse en una navegación que acerca las embarcaciones hasta muy cerca de la pared de hielo. También es posible caminar sobre el propio glaciar con crampones, acompañados siempre por guías expertos conocedores de la zona. Cada una de estas opciones ofrece una perspectiva distinta e igualmente inolvidable de este gigante helado.
Un tesoro para cuidar
El valor del Perito Moreno va mucho más allá de su innegable belleza y de su enorme atractivo para los viajeros. Forma parte de un conjunto glaciar reconocido como Patrimonio de la Humanidad por su gran importancia natural y científica. Proteger este entorno tan frágil es una responsabilidad que compartimos todos quienes lo visitamos y lo admiramos.
Los glaciares son, además, una fuente esencial de agua dulce para el planeta y auténticos testigos del clima del pasado. Observar de cerca esta inmensa masa de hielo nos recuerda lo valiosa y lo delicada que es la naturaleza que nos rodea. Viajar hasta aquí con respeto y plena conciencia es la mejor manera de ayudar a conservar este lugar tan único.
Preguntas frecuentes

Keep subscribing to Álvaro CastroHer next filing reaches you the moment it publishes, on her own subdomain.
Subscribe
