El incendio forestal declarado en la zona de las Penas de Riglos, en Huesca, ha calcinado ya unas 4.200 hectareas y continua activo. El fuego sigue sin perimetrarse, un dato que refleja la dificultad que estan encontrando los equipos de emergencia para cercarlo y frenar su avance en una jornada especialmente exigente. Las llamas mantienen en alerta a toda la comarca, que sigue de cerca la evolucion de un incendio que aun no esta bajo control.
El principal factor que ha condicionado la evolucion del fuego es el viento del sur. Esa componente, que preocupaba desde el primer momento, ha mantenido vivas las llamas e incluso ha empujado el incendio hacia el norte, ampliando el perimetro afectado. Lejos de amainar, las condiciones han impedido que los medios lograran cerrar el fuego durante el dia, por lo que el incendio ha seguido ganando terreno en esa direccion.
A las condiciones meteorologicas se suma la orografia de la zona de las Penas de Riglos, un terreno abrupto que complica de manera notable las tareas de extincion. La combinacion del viento y de un relieve tan accidentado dificulta que los equipos puedan aproximarse y frenar con rapidez el frente de las llamas, y obliga a planificar con cuidado cada actuacion sobre el terreno para no poner en riesgo a los efectivos desplegados.
Para esta noche, el operativo de extincion se mantiene practicamente activo al completo. Segun han detallado, los medios aereos van a trabajar en el flanco izquierdo, en el flanco derecho norte y tambien en la cabecera del incendio, que son las zonas donde, por las condiciones climatologicas, se puede actuar de forma efectiva. El objetivo es aprovechar las horas nocturnas para contener el avance de un fuego que sigue sin estar perimetrado.
En cuanto a la poblacion, un total de 440 personas desalojadas de ocho localidades van a pasar la noche fuera de sus casas. La evacuacion se mantiene como medida de precaucion mientras el incendio siga activo y persista el riesgo para los nucleos habitados, de modo que los vecinos afectados continuan alojados fuera de sus domicilios a la espera de que la situacion mejore lo suficiente como para poder volver.
Para esos vecinos, la principal incertidumbre es cuando podran regresar a sus hogares. La pregunta de cuando volver marca estas horas para quienes han tenido que dejar sus casas de forma repentina y esperan, lejos de ellas, noticias sobre la evolucion del fuego. Muchos no saben en que estado encontraran sus viviendas ni cuanto tiempo se prolongara una situacion que les ha obligado a salir sin apenas margen.
En medio de esa incertidumbre, no han faltado los gestos de solidaridad hacia los afectados. Los ninos de Jaca han querido recibir a los desalojados con muestras de carino, en un momento emotivo que ha servido de apoyo para las personas que atraviesan horas dificiles lejos de sus casas. Esa acogida se ha convertido en un pequeno consuelo para unos vecinos que afrontan la incertidumbre de no saber cuando regresaran.










