El Banco Central de Chile entrega esta semana su Informe de Política Monetaria. Un crecimiento de entre 1,0% y 1,75% para 2026, una inflación cercana a 4,2% y la tasa en 4,5% son las cifras que marcan el escenario.
El Banco Central de Chile se prepara para uno de sus momentos más observados del año. Este martes 9 de septiembre, su presidenta, Rosanna Costa, presentará ante el Congreso el nuevo Informe de Política Monetaria, el documento que resume cómo ve la autoridad el rumbo de la economía y qué espera para los próximos trimestres.
El informe, conocido por su sigla IPoM, no es un trámite más. En él se concentran las proyecciones de crecimiento, inflación y tasa de interés que orientan las decisiones de empresas, inversionistas y familias. Por eso cada cifra que entregue la autoridad monetaria será leída con lupa por el mercado y por la ciudadanía.
Un crecimiento acotado para 2026
La primera señal relevante tiene que ver con el ritmo de la actividad. Según el Banco Central, la economía chilena crecería este año dentro de un rango acotado de 1,0% a 1,75%, una cifra modesta que refleja un escenario bastante más frío de lo que se anticipaba a comienzos del ejercicio.
Ese rango no siempre estuvo ahí. De acuerdo con los reportes, en el IPoM de junio la autoridad recortó su estimación desde el 1,5% a 2,5% que había proyectado en marzo, descartando en la práctica que la economía alcanzara a expandirse un 2% durante 2026. La revisión a la baja terminó marcando el tono del año.
El tropiezo del primer trimestre
Buena parte de ese ajuste se explica por un arranque de año débil. Según los reportes, la actividad económica se contrajo 0,5% anual entre enero y marzo, un resultado por debajo de lo que el propio Banco Central había previsto apenas unos meses antes en su informe de marzo.
Detrás de ese retroceso hubo sectores muy concretos. De acuerdo con la información disponible, el flojo desempeño se concentró en rubros ligados a los recursos naturales, como la minería del cobre, la agricultura y la pesca, a lo que se sumó un menor turismo receptivo durante el verano pasado.
La inflación se resiste a ceder
El segundo gran tema del informe es la inflación, que ha costado más de lo esperado hacer converger hacia la meta. Según el Banco Central, los precios cerrarían este año con un alza en torno al 4,2%, una cifra superior al 4% que la propia autoridad proyectaba en su informe anterior.
La aceleración tiene un origen identificado por la autoridad. De acuerdo con los reportes, el repunte se explica principalmente por el alza en los precios de los combustibles, que el Banco Central vinculó al cierre del Estrecho de Ormuz en el marco del conflicto en Medio Oriente, un factor externo que encareció los costos de la energía.
Las cifras que marcarán el informe

El documento que se conocerá esta semana no se limitará a un par de números. Según los reportes, la presentación abordará el panorama de la minería, el sector inmobiliario, la agricultura, el desempleo, la inversión y la sostenibilidad fiscal, además de un análisis específico del precio del cobre y del dólar.
Cada una de esas variables tiene un peso propio en una economía como la chilena. El precio del cobre condiciona los ingresos fiscales y la cuenta externa, mientras que el comportamiento del dólar influye de forma directa en los costos de importación y, por esa vía, en los precios que finalmente enfrentan los consumidores.
La tasa de política monetaria, sin cambios
En materia de tasas, la señal ha sido de cautela. Según los reportes, el Banco Central ha mantenido la Tasa de Política Monetaria en 4,5%, un nivel que ha conservado sin variaciones a lo largo de 2026, a la espera de que la inflación retome con más firmeza su camino de descenso.
Esa estabilidad no es casual. Con una inflación que todavía se ubica por sobre la meta del 3%, la autoridad ha preferido no apurar recortes que puedan reavivar las presiones de precios, optando por un tono prudente mientras evalúa cómo evolucionan tanto la economía local como el escenario internacional.
La mirada puesta en 2027
Pese al panorama acotado de este año, el horizonte que dibuja la autoridad para 2027 es algo más auspicioso. Según los reportes, la proyección de crecimiento sube a un rango de 2,0% a 3,0%, impulsada por un mayor dinamismo de la inversión que debería tomar fuerza a mediano plazo.
En esa misma línea, el Banco Central espera que la inflación regrese finalmente a su meta de 3% hacia el segundo trimestre de 2027. De cumplirse ese pronóstico, sería el cierre de un ciclo largo en el que los precios se mantuvieron por encima del objetivo durante buena parte de estos años.
Un escenario que sigue abierto
Con todo, el IPoM de septiembre llega en un momento de equilibrios delicados, entre una actividad que avanza a media máquina y una inflación que aún no cede del todo. Lo que diga esta semana la autoridad no solo fijará expectativas: también marcará el ánimo con que la economía chilena encara el tramo final del año.
Aprendí mucho sobre Banco Central de Chile aquí.
Banco Central de Chile: explicado con claridad.
Buen análisis de Banco Central de Chile.